lunes, 17 de junio de 2019

Junio 17



Poco antes de perderme en el sueño
escribo estas palabras que nada se esfuerzan en decir
la historia no se detiene nunca
sino el bostezo que mi boca bota
la lluvia que se pierde en la deformada pista de la calle
los perros guarecidos en los resquicios urbanos
siguen cayendo los cabellos de la noche
ya disolviéndose, desentendiéndose de su origen
cuando yo duerma, acaso, subiré de mi hasta donde deba
vaporizándome de este cuerpo acostumbrado al ocio
y volviendo luego, como la lluvia.